Kanye West va por la presidencia de EU

El rapero Kanye West ha concedido su primera entrevista desde que el pasado fin de semana consiguiera conmocionar al mundo entero al anunciar vía Twitter su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2020 en Estados Unidos.

En la conversación que ha mantenido con la revista Forbes, el marido de Kim Kardashian ha aclarado que no se trataba de ninguna broma o de una maniobra promocional, y ha insistido en que su candidatura va muy en serio.

La propia publicación ha definido las declaraciones del artista en el marco de la conversación de cuatro horas que mantuvieron este martes como “divagaciones”, pero han servido al menos para aclarar varios puntos sobre su salto definitivo a la política.

En primer lugar, Kanye ya no apoya al actual presidente Donald Trump y está al tanto de las críticas que señalan que solo estaría tratando de robarle votos al candidato demócrata Joe Biden, pero tiene una respuesta muy clara: “Decir que el voto negro es demócrata es una forma de racismo y de supremacía blanca”. Por otra parte, reconoce sin tapujos que él mismo no ha votado ni una sola vez en su vida.

A lo largo de los próximos 30 días tomará una decisión en firme sobre sus aspiraciones políticas, pero al mismo tiempo insiste en que participará en la carrera presidencial este 2020, y no en 2024, como había afirmado en el pasado siempre que salía a relucir este tema.

“Obama es especial. Trump es especial. Decimos que Kanye West también es especial. América necesita a personas especiales como sus líderes. ¿Bill Clinton? También era especial. Joe Biden no lo es”, ha señalado para resumir por qué considera que tiene más posibilidades de lo que la gran mayoría piensa.

¿Su partido y su compañera de fórmula? El Birthday Party y una predicadora de Wyoming, donde Kanye posee un rancho, llamada Michelle Tidball que se presenta como una ‘life coach’ de la Biblia. Como asesores personales a la hora de organizar su campaña cuenta con su esposa Kim Kardashian y con el fundador de Tesla Elon Musk, a quien colocará al frente de la carrera espacial si consigue ganar.

El desencanto del músico con Trump, que explicaría su interés en reemplazarle como comandante en jefe, se debe en gran parte a cómo ha manejado las protestas sobre la violencia policial hacia la comunidad negra y la discriminación racial que han venido produciéndose en muchas ciudades de Estados Unidos en las últimas semanas. Tampoco le gustaron los rumores que circularon en su momento de que Trump se había refugiado en un búnker subterráneo cuando los manifestantes llegaron hasta la Casa Blanca. Eso sí, reconoce su mérito por haber sido el primer presidente en muchos años que ha permitido que “Dios sea parte de la conversación”.