LA NOCHE DE LOS NAHUALES || Benjamín M. Ramírez

SATANÁS VA A MISA Y TAMBIEN CITA LAS ESCRITURAS…

Por supuesto. Son cosas del demonio, Satán, Satanás, Lucifer, entre otras denominaciones demoniacas, según la sapiencia popular, de carácter doctrinal, mítico o el relato tradicional que desemboca en leyenda.

La cuestión es que, desde el caldero hirviente de las revelaciones de esta columna, tal parece que México la ha librado de tener un par de partidos más: México Libre, y RSP —Redes Sociales Progresistas—. El primero, impulsado por el dúo Calderón – Zavala; y el segundo, por el magisterio aglutinado en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE.

De por sí la democracia mexicana es una de las más onerosas de su clase en cuanto a lo que subyace en el mantenimiento y sostenimiento de siglas partidistas. Un partido pasa a ser marca registrada, negocio familiar o de grupo con muchos intereses alejados de sus plataformas políticas registradas ante la autoridad electoral.

Muchos de los objetivos y acciones concretas realizadas por la dirigencia de los partidos que sobreviven y viven a costa del erario distan de sus documentos básicos, estatutos y declaración de principios que, en papel, persiguen fines tan loables y humanistas. En algunas ocasiones, las acciones realizadas en nombre del partido y de la militancia rozan los límites de verdaderas acciones criminales.

En la mayoría de los casos, emplean las siglas del partido como parapeto y escudo para realizar transacciones con un alto impacto en las finanzas públicas. Incluso ahora que existe una mayor regulación y normatividad en el manejo de los dineros o financiamiento de estos entes públicos que en nada aportan para lograr el progreso del país.

No hay mejor negocio para asegurar el vivir bajo las bondades del presupuesto que la creación de un partido político.

Hágase rico, funda un partido.

Cada quien su partido. Cada quien su dinero.

Sea patriota, no vote por negocios familiares.

Sólo bajo este enfoque podemos leer entre líneas las necedades de la dupla Zavala – Calderón por perpetuar un negocio familiar que asegura ganancias y regalías sin comprometer el escaso patrimonio acumulado y declarado, en los muchos años que llevan usufructuando las bondades económicas al rondar los pasillos y espacios del poder y de la hacienda pública.

Lo mismo que los González, Delgado, Flores, Morales o Anaya (del PT) —no vayan a pensar en Ricardo— aunque sería idóneo que también vaya fortaleciendo la idea de crear un nuevo instituto político a la sombra de Acción Nacional, que han acumulado capitales, mucho más que lo atesorado durante décadas por la mayoría de los millones de mexicanos que están obligados a sostener, no sólo la dirigencia de los partidos sino también a los familiares en sus muy particulares gastos.

Los partidos políticos en un país de pobres, son verdaderos emporios económicos al amparo del poder. Tenga a la mano su credencial para votar que ya se acercan las elecciones y los partidos deben asegurar su porcentaje que les permita disfrutar de la bonanza económica a raíz de los impuestos de la clase que sí trabaja, de los peones o esclavos del poder.

Basta de mantener a la ociosidad enquistado en siglas “partidoides”. Verdaderos oportunistas de la democracia. Celebro que no se haya permitido el registro a México Libre aunque en principios rayen en lo angelical y apostólico. Ya tendrán las vías legales para impugnar la decisión del INE ante los tribunales.

Bajo esta misma perspectiva debo suponer que Calderón reclama la intervención presidencial en la negación del registro de México Libre, o comprender las críticas en contra del spot propagandístico de quien ocupa la silla presidencial por citar a Francisco o a la base del comunismo primitivo.

Si Calderón va a Misa, —Fox también estuvo en primera fila y besó el anillo pontifical—, también el Presidente puede hacer referencias o citar a líderes de opinión aunque pertenezcan a una denominación confesional profesada por un elevado porcentaje de la población en México.

No hay mejor lugar para el demonio que las iglesias, ni mejor argumento para lograr sus objetivos que citar las escrituras.

Tanto en un papel como en el otro, uno más que otro,  aspiran a la religiosidad popular para cubrir sus propósitos, y más de uno debe ser cuestionado a partir del enfoque que desempeñan Lázaro o Epulón.

Para lidiar con el diablo embustero o el que se la da de predicador, se debe contar con la sagacidad divina de quien conoce la naturaleza humana y la orienta hacia su fin último, el dominio de las pasiones. Sin embargo, la naturaleza diabólica siempre esperará “otra ocasión”.

En otro orden de ideas, exhorto a las autoridades educativas de la Secretaría de Educación Pública, a las autoridades educativas de Baja California, al gobernador del Estado, Jaime Bonilla, al secretario de Educación Catalino Zavala, al actual director del Colegio de Bachilleres del Estado de Baja California, COBACHBC, a atender y responder a las justas demandas de los profesores que fueron evaluados en años anteriores —desde 2015 hasta el 2018— mediante una evaluación punitiva y que puso en jaque a la estabilidad emocional y laboral de miles de docentes alrededor del país, para reclamar el pago de incentivos conocido como K1.

Dichos incentivos debieron cubrirse con el presupuesto asignado por la Federación a los maestros que obtuvieron resultado DESTACADO y que por razones políticas o de maniobras oscuras en el manejo del presupuesto, por acción u omisión, los profesores que debieron recibir este estímulo no han  sido beneficiados desde 2016.

Por lo que, organizados, los profesores enviarán sendos escritos a las autoridades involucradas para reclamar y exigir el pago correspondiente con apego a derecho ya que en caso de seguir con la omisión se pudieran derivar responsabilidades civiles y administrativas.

De manera particular apelo, a la intervención del delegado federal Jesús Alejandro Ruíz Uribe su atención a esta justa demanda de los profesores del Colegio de Bachilleres del Estado de Baja California, solicitando a esta representación federal la asesoría y las indicaciones necesarias para saber a quién recurrir y qué puertas tocar,  para que se le cumpla a los profesores que obtuvieron, con base a su esfuerzo, este estímulo y que por ley les corresponde.

Concluyo esta entrega, manifestando mi tristeza por la irreparable pérdida del presbítero Jorge Oscar García Castillo. Duelo que embarga a más de uno de mis amigos sacerdotes.

El padre Jorge, aparte de ser presbítero se formó como periodista en la escuela de periodismo Carlos Septién García. Se desempeñaba, antes de su deceso, como director de las revistas Esquila Misional y Aguiluchos. También laboró como director de las publicaciones de los misioneros combonianos en el Perú, trabajo apostólico que supo desarrollar a pesar de los obstáculos que encontraba en su labor profética, incluso dentro de la misma iglesia.

Jorge Oscar —como indicó que le llamaran después de la muerte de Oscar Arnulfo Romero— sin duda, fue uno de los pilares que me encaminó a desarrollar el perfil de periodista, pasión que desempeño, fruto de la herencia que me dejó en sus libros que empleara durante su formación en la escuela Carlos Septién, y que aún conservo.

Jorge siempre fue de un trato afable, humilde, que se esforzaba por conseguir el bien comunitario, predicando con la Palabra y la acción, tanto en Valle de Chalco, como el Perú, dentro de los muros de la iglesia o fuera de ella, supo brindar el apoyo que se necesitaba.

Elevo una oración para que todos aquellos que tuvimos la dicha de encontrar la sonrisa afable, “la sonrisa que encantaba a todos”, ésa sonrisa que derribaba los muros infranqueables de la comunicación, que inspiraba confianza, un don prodigioso de este misionero, encontremos la paz que tanto necesitamos en la confianza de la resurrección y la esperanza de que el grano de trigo que muere da en abundancia.

Jorge, un abrazo fuerte y solidario hasta el cielo. A tus hermanos, a quienes amaste con especial entrega y devoción, mi solidaridad en estos momentos de dolor.