LA NOCHE DE LOS NAHUALES|| Benjamín M. Ramírez

EL CLAMOR DESDE LA BASE O LOS DOCENTES EN PARO VIRTUAL

Es difícil enfrentar estos días de fin de año sin dinero, con sólo una promesa de pago en los bolsillos, la cartera vacía y la despensa agotada. Lo he vivido en diferentes etapas, las más duras, —aquí— en Tijuana. Ni siquiera puedes pensar en la preparación de la cena navideña o qué regalar en Nochebuena, o día de Reyes.

Es por ello que diciembre siempre me trae recuerdos tristes.

Ni siquiera puedo evocar en el periodo en el que se retrasó el pago por más de 30 días. Llamada tras llamada al administrador para saber si ya habían depositado: —aún no, maestro. Lo más seguro es que sea para después del 20 de enero —el último depósito registrado fue el del 5 de diciembre—.

Comprendo y apoyo a los maestros de Baja California en su justa petición y reclamo para exigir el pago de las percepciones salariales que se les adeuda y del que sólo cuentan con una promesa de pago, que puede extenderse más allá de las fiestas de fin de año.

Los maestros bajacalifornianos entrarán en paro virtual en estos días apagando cámaras y cerrarán sus computadoras en demanda de que se les cumpla con los débitos de las percepciones que aún no se han cubierto y que debieron pagarse antes del día 10 del mes en curso.

No es necesario enfatizar que el magisterio, en general, ha solventado con sus propios recursos los requerimientos propios de la educación a distancia, en un gesto de solidaridad hacia sus pupilos y en un compromiso genuino con la educación, con una vocación profética puesta a pruebas.

A parte de insistir en la demanda de que se les cubra al magisterio en tiempo y forma lo que se les debe bajo apego irrestricto a la ley en la materia, también se debe considerar la existencia de un bono que pudiera cubrir parte de los gastos generados de manera alterna, tal como lo hacen ya innumerables empresas y es conocido como BONO-COVID-19.

Espero que el paro virtual emplazado por los profesores no se prolongue ante la insensibilidad de las autoridades estatales de Baja California que no lo ven como algo prioritario cuando desde tiempos inmemoriales todo lo concerniente al salario es algo sagrado. El paro — por uno o varios días— irá en detrimento del derecho humano a la educación y del bien superior de la niñez, siendo la responsabilidad del Estado evitar estas violaciones.

En otro orden de ideas, a nivel nacional, se eleva el clamor de las bases del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, por los métodos tan cuestionados para la designación de candidatos a los diversos puestos de representación popular, principalmente en lo concerniente a las gubernaturas de los estados en donde se registrarán elecciones en el venidero 2021.

La inconformidad, dado a conocer través de diversos medios, subyace en el principio de que no se ha consultado a los verdaderos militantes quienes llevarán a cuestas el trabajo de propaganda de los candidatos de MORENA.
A causa de los perfiles de origen de los candidatos no es difícil prever que diversos líderes decidan retirarse de los trabajos encaminados en pro de las campañas, o se sumen a candidaturas independientes, o bien se retiren de forma definitiva del partido.

La designación de candidatos debe ser un motivo de unidad y que los diversos sectores del partido deban tomar parte de las decisiones cruciales si verdaderamente se quiere continuar con la iniciativa del Presidente de la República, en sus esfuerzos por sacar adelante al país y no pensar en cotos regionales de poder, en los que da lo mismo posicionar en una candidatura a personas con fuertes vínculos con otros partidos, priistas o panistas.

La inconformidad de las bases se registran en Tamaulipas, Nuevo León, Guerrero y otros estados donde se han dado a conocer el desacuerdo por la decisión cupular de la dirigencia nacional encabezada por Mario Delgado en la designación de candidatos.

¿Qué tanto les costaría transparentar el proceso?

¿Cómo enfrentar, divididos, a la alianza cínica?

Con estas nominaciones a los puestos de elección popular los auténticos fundadores del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, deberán hacerse a un lado para ceder los espacios a los saltimbanquis, azules o rojos, espacios que han costado sudor, sangre y muerte, y acostumbrarse a ver en los puestos de elección popular a los mismos de siempre.

De cara al proceso electoral del 2021, pregonado como la madre de todas las elecciones, serán llamados a votar a más de 95 millones de ciudadanos, con más de un millón y medio de funcionarios de casilla, para elegir a 500 diputados federales, 15 gubernaturas, 1063 diputados de 30 congresos locales y 1, 926 ayuntamientos en 30 entidades federativas.

MORENA deberá anticipar la receta y sus contraindicaciones presentadas en las elecciones locales de Hidalgo y Coahuila.

La situación puede generar un caos al interior del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, tal como se presenta ya en Quintana Roo, donde militantes fundadores mantienen tomada la sede del Comité Ejecutivo Estatal, CEE, ante lo que consideran una imposición de la dirigencia al nombrar a la delegada nacional de este instituto político en el estado.

Los inconformes ya se alistan para tomar la sede del Comité Ejecutivo Nacional para que sean escuchados en sus demandas.

La rebelión de las bases está en marcha.

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